Nos encontrábamos en el dolmen de Sorguineche al pie de las vías de trashumancia de la época, cuando entonces no pude sino reparar en la conversación que hermano Othon sostenía con Thaureg.
- Aún más - decía - ¿ cuánto supone la luz que percibimos cotejando el antiguo testamento?. Entonces nos damos cuenta de cómo los pesares de hoy en mucho se quieren parecer a lo transcrito. Es fácil hablar de buenos y malos en época de calamidades, cuando del tiempo presente no habéis aprendido nada. Ha bastado el ver morir por un periodo a la gente para darnos cuenta de lo difícil que es reflexionar. Todavía si entre los poderes del mundo tuvieran la potestad de volver a juzgar a Jesucristo, entonces decidme ¿ en qué se distingue el corazón de Roma con el que encontramos en el presente?. Decae la fe, pero decae en cuanto no sabéis apreciar las cosas maravillosas. Aún pasaría un ángel ante vosotros y ni siquiera darías importancia al halo.