miércoles, 10 de junio de 2020

en Vitoria - Gasteiz.

Podemos esperar del futuro que tuviese misericordia para con la ciencia y el hecho científico. Parece ser que el mañana requerirá de las personas una menor vida privada. Seremos portadores de nuevos secretos. Quiero además decir con ello, que siempre con un buen sistema de datos ( big data), la dictadura bien pudiera no tener fin. Pensemos pues en aquellas películas que amabamos de ciencia ficción, aún la guerra de las galaxias sostiene un mensaje para la espiritualidad. Espiritualidad que recoge la espada del Yedai. Y espiritualidad que no volvio a verse pues en su lugar apareció el robot. Ahora bien el robot lleva aparejado otro hecho terrible, la desnaturalizacion de las especies. Con ello llegamos al estudio del cerebro y el desarrollo del mono, el poder infinito de los algoritmos. No, no revindiqueis para la humanidad una subespecie derivada del simio, tener presente siempre el corazón. La mirada entrañable del perro. El perro que nos saluda por la mañana con la alegría del paseo. Dios mío :¡ en que mundo maravilloso podríamos vivir. Luchemos denodadamente por la paz.