miércoles, 24 de junio de 2020

Excalibur.

Quiero mucho a los perros pues se quiera o no son compañeros de viaje, si bien hay que ponerle rostro a la memoria. Evocación entonces de aquel el llamado brote del ebola.
- ¿ Que como lo vivimos?.
- Con estupefacción. Con la novedad de que aún existían los misioneros, que existía un espíritu que el buen político, aquel sosias de las cumplidas dietas, nunca podra entender. Por supuesto existen vocaciones y vocaciones y las que se atienen a la misión hoy no se entienden, entonces murio en la soledad de la noche el sacerdote. El agit - pro decidió movilizarse por un perrito llamado Excalibur,del sacerdote nunca supimos su nombre. Lo siento tío, estaba y estoy censurado.