sábado, 13 de junio de 2020

Plencia y el colono.

Del cerebro entonces el intentar - si ese es nuestro deseo - el desarrollar aquella parte del mismo que nos comunica la idea de bien. Se demanda entonces una vida en el planeta rojo la cual espiritualmente estuviera muy por encima de la que hoy existe en la tierra. Una nueva esfera es permitir que vuele nuestra creatividad, aunque dudo mucho que la humanidad algún día tuviera el valor de superar la censura. Independientemente de ello hubiéramos de incidir en el carácter del colono, el colono capaz de decir no al soborno. El colono capaz de ser magnífico como administrador, juez y político.