viernes, 19 de junio de 2020
Un carpintero.
Pese a todo hubiéramos de acostumbrarnos pronto al pensamiento,al hecho de que Jesucristo veinteañero era un aprendiz.¿Pues que otra razón encuentra el destino para el trabajo que el empezar por la escoba ?.La escoba la cual veíamos aparecer junto a la calle del cerezo 5...y así ahora la inspección en el taller de José,la estima por el muchacho...el muchacho que le ha salido rebelde,que dice que no...que no quiere ser carpintero...que mira...¡ que no le coge afición a la carpintería !, en cuanto,¡escucha !,parece que tiene carisma,parece que posee don de gentes...de tal modo que Jesucristo será siempre el espíritu del bien el cual viaje a través de la humanidad.Una humanidad que como el circo,que como el mayor espectáculo del mundo hoy necesita reinventarse...pero no tiene guión.