lunes, 20 de julio de 2020
El buen contable.
Entonces la pasión por las distintas partidas,el secreto el cual entraña cada cuenta,aquellos días en los cuales el gordito y magnífico financiero de la Fiat llamaba sultán ( el sultán ) al chorizo el cual navegaba entre las judías pintas,de otro modo ¡ Qué delicia la morcilla !.El unte del pan de pueblo,por fin el secreto de Tolosa.Si;algo ha muerto definitivamente con la pérdida de la contabilidad,el amor por la misma que destila toda persona financiéramente aseada,de tal suerte que ahora el Sr.Folgado entre visillos,aquél Sr.Folgado el cual perseguía y perseguía a conciencia un presupuesto.¡Claro !,de Folgado a Pablo... en un reino imposible que había perdido la credibilidad y algunos no sabían el porqué.