domingo, 20 de septiembre de 2020

Perspectivas a considerar sobre el futuro de los baby-boomers.

Damos por hecho que la jubilación es una fiesta,si bien el pequeño filósofo, el "pobrecito hablador", no encuentra acomodo en el discurso de hallar felicidad en las prejubilaciones ,de este modo no se quiere encontrar explicación al hecho de que fuera Asturias...nuestra querida Asturias...y ¡ que verde era mi valle... !aquella región Española con mayor índice de suicidios.Lo digo porqué es la reivindicación del dinamismo,del valor del trabajo, aquello en lo cual debiera poner el foco el discurso político Español.Nos interesa pues el mundo de los prejubilados desde el momento en el cual España hoy,y en el presente no puede prescindir de uno de los activos de mayor contraste de nuestra patria.("fuera el valor humano como condición y aliento").Por otra parte y desde una perspectiva netamente económica "el boomer" es verdad que sabe de contrastes,"el boomer" observa preparado el cambio del mundo toda vez lo ve con paciencia.De este modo es así como el prejubilado sostiene - en tantas ocasiones porqué le apetece - una relación de bienes que en si son sustitutivos,por ejemplo estas personas ( que son digitales ),se sienten mejor comprando periódicos de papel,siendo así como el domingo es fácil verlas leyendo una u otra cabecera en las terrazas y por el contrario les vemos el lunes emplearse a fondo con su ordenador.Quiero decir con ello como económicamente el mundo precisa de "los boomers",el mundo no se entiende sin ellos,pues es verdad que será la noción de bienes sustitutivos aquello que de verdad sostenga el empleo en el primer embate de la robotización.