Sentiamos algo muy especial, algo que era distinto a todo en aquellos momentos en los cuales la empresa iniciaba la singladura. "Mi capitán o mi capitán...", de modo y manera que en cuanto a la planificación estratégica siempre hubiéramos de codiciar para la empresa aquella persona de ideas, aquella persona de oportunidades, por fin de proyectos... se trataba entonces de Manuel Fraga... aquel decenio prodigioso... y ora la red coqueta de paradores nacionales... y ora el prodigioso camino de Santiago