Es verdad como uno es capaz de volverse mejor, de sentir un soplo de aire fresco, quizás John Milton pasaría a hablarnos de la angeologia... toda vez visitamos el museo del prado. Siento pues que predomina el verde Irlandés, y allá, allá al fondo puede confrontarse de manera magnífica "la familia de Carlos IV" de Goya.
- Al final el museo siempre estropea los cuadros... es lógico - Me comenta Elena toda vez que pienso, que en el secreto de mi conciencia se como la penetracion de Napoleón en España supuso mucho más que una sucesión de batallas. Lujo, favores y vidas regadas de parabienes les son por fin regaladas a los afrancesados ya fueran Francisco de Goya y Lucientes o Leandro Fernández de Moratin, mientras para los patriotas como Jovellanos tan solo resta el oprobio y la cárcel. Así ha sido desde 1.812 en esa dualidad del alma de la derecha Española... esperando aún hoy los patriotas que el pueblo despierte.