miércoles, 30 de diciembre de 2020

Venezuela.

Nos alegra infinitamente el hecho de que en el cielo no exista una noción de tiempo,porqué así es como si hubiéramos visto a Dios muy poco tiempo...no se...un segundito,de tal manera que el gozo de un poquito es shhhh... infinitamente superior al de una estadía larga.Así Dios aparece al pronto detrás de una puertecita y nos da uns sorpresa:mágica,sincera,inesperada esa ilusión que para hacernos una idea de lo que supone es la misma intensidad que cuando el día de Reyes nos levantábamos de la cama ,con los gorritos de dormir aún puestos para correr y correr hacía los regalos.Pero ha querido la época que asistamos al peor asalto de los cielos...y así aparecía Satanas en la batalla ,como aparecen los poderosos con armadura de bronce y de diamantes con aquella envergadura terrible,mientras era verdad que las huestes de los fieles abrían y abrían paso a Miguel el cual en su vuelta era aclamado por todos.