sábado, 24 de abril de 2021

El alma del sociólogo.

Contemplamos pues al sociólogo:procastinando,jugando con su lapicero en la mesa de su despacho,abducido por el ritmo de la época,de tal manera que nos evoca a aquél hombre de chaqué,el cual:blanco o negro regresa a casa pateando chinitas,llorando...por haber perdido en el casino.