domingo, 11 de octubre de 2009

Lo magnífico de Luis Aguilé.

Creo que sobre todo es el humanista,el músico,sobre todo el artista quien por encima de
toda ideología debe reconocer al hombre grande,al alma grande,a la persona universal...
pues ya no queda sino el vacio cuando de la tierra desaparece el talento...Se vá Luis Aguilé
y de algun modo se marcha el último hombre egregio...
intentan ahora...no se,dicen que estaba encuadrado en "la oposición" inteligente a Cuba.
Para todos aquellos que hemos conocido exiliados que nos hemos puesto en la piel de los
exiliados siempre tendrán algo de distintas.de mágicas,de universales las notas:Cuando salí
de cuba...dejé mi vida y dejé mi amor...Como hombre de otra generación a mi me han deman-
dado el triste lamento de la Isla con otra maravillosa canción:Cantinero de Cuba...Cantinero
de Cuba...solo bebe aguardiente para olvidar...pues siempre ha existido esa nostalgía y ese buen ser; tan infinitamente superior a la bibliografia, a las barbichis con estrellas en camisetas de la
tirania...
Pero muere Luis Aguilé y se va con el otro modo de entender el mundo...
-¡Escucha...!;¿Escucha...!;¡la bateria...entra la bateria...!.
Era ese mundo multicolor de Millones de corbatas,de sombreritos imposibles,da pasos de
baile alegres,de gafotas inexplicables;en esa conciencia de alguien que sabe que ha nacido
con un don.
Gozaba siempre de una canción para cualquier momento;así para olvidar la tristeza,para alejar
la soledad,para beberse la vida a tragos...solía aparecer en todas las épocas del año;pero era
irresistible en verano...No digas que no Giorgi...En esos veranos de antaño tan bonitos en los
cuales se recordaba para siempre el amor...en los cuales se jugaba y se exaltaba el amor...
Viendo la dinámica de la televisión hoy.Las "estrellas de televisión hoy en día";reflexionó y pienso que sí que tuve la suerte de conocer otra época,épòca en tantísimos aspectos de
una sanactud muy superior a la actual.Os podran decir entonces cualquier otra cosa...pero
objetivamente os están MINTIENDO.