domingo, 18 de abril de 2010

CUANDO DESPIERTES MAÑANA ( 26.-).-

Era costumbre en San Miguel el que una vez a la salida,los fieles departieran unos con otros
comentando sus asuntos o intercambiando chismorreos sobre las cosas acaecidas entre semana.
Alexandra.¡Alex!.¡oye,oye Alex!.Era demandada por todos los grupitos.Pues siendo tan querida,la mayoría quería saber de su vida y de sus cosas.Pues apenas nadie daba crédito a como aquel malvado podía no haber sucumbido a sus encantos.(mucho peor para el).En un momento en que su padre estaba con su amiguete Julius y su mujer Deli;Patty sé acercó hasta ella y en un
aparte dijo:
-¡Shhhh!.¡está aquí!;parece que sé queda todo el día la informó excitadísima.
-¿de verdad?-contestó Alexandra que sonreía por primera vez en una semana.
-¡Tienes que ir ahora o té arrepentiras todos los días de tu vida!.¡Venga,venga!-exclamó cogiéndola del brazo y empezando a caminar por detras de la iglesia hasta introducirse en las oficinas y encontrar al fin la puerta deseada.En ella había un letrerito pequeño,bañado en plata
con la leyenda:"adelante,populares.adelante".Si,los populares unos verdaderos guerreros.Sin miedo.sin miedo nunca "a pasar al otro lado...".No obstante debajo del anterior,otro cartelito
(esta vez en rotulador)decía:Por favor llame antes de entrar.Alexandra-Thoc-Thoc-llamó 2
veces seguidas y entonces del interior sé escuchó un:"adelante".Entró tímidamente introduciendo primero la cabecita por la puerta,pero lo que no pudo causarla mas sorpresa ni tampoco gustarla tanto,fué contemplar a Ruiz de Carcasona el cual con una mano extendida hacía arriba y con la otra sujetando un cigarrillo Marbloro y un movil,aparecía magnífico enfrascado en sú conversación.Sé giró entonces un poquito y al verla le hizo un gesto inteligente para indicarla
que tomara asiento enfrente.Mientras hablaba recordó lo que Patty la había contado de su organización:que era cristiana,Humanitaria,antiesclavista,de base,y que desde hacía años había
jurado luchar a muerte contra la pobreza y la miseria en todas las partes del mundo donde sé
encontrasen.(si bien su radio de acción sé centraba principalmente en África).En el momento en el que levantaba la vista para ver el despacho Ruiz de Carcasona terminó la llamada:
-Tú diras Alex (sabía qué sé llamaba Alex).Sonrió.
-Hay un dicho del siglo pasado (no somos tan viejos) que dice que a tú edad o té apresuras a
casarte o té embarcas a dar la vuelta al mundo.Mé parece que en tú caso está claro.En este
punto Alexanfra sintió rabia,pero tambien podeis creerlo satisfacción.La había "calado" y ademas
a la primera.El,con sus ojos azules y sus maneras suaves la había calado;sabía que huía de algo
pero ese "algo" nunca sé lo iba a decir.
-La verdad Sr.Ruiz es que soy una apasionada de África-dijo bajando la cabecita-no he estado
antes,pero hé leido bastante,por lo que sé mucho de ella.Ademas he oido un sinfín de historias
acerca de usted.
-Tutéame;por favor,de tú.
-Y por eso he pensado que mi vida podía estar aquí,junto a vosotros-.Al oir este discurso algo
conmovió el corazón del viejo activista.Aquel hombre que tanto había luchado,que había visto
la guerra,morir y sufrir a sus semejantes."que presumía que venía de vuelta..."Pero...aquella niña con su ingenuidad y sus ojitos brillantes y su deseo de empezar ya."No sé lo esperaba de verdad",lé había llegado al corazón trayéndole un sinfín de recuerdos...y ademas esa belleza de alma venía acompañada del rostro mas bonito que hubiere visto jamas.(té vas a ver con nosotros
antes de lo que crees...)-pensó.
De repente aparecen:uno,dos y tres los niños postulantes.Pues Ruiz de Carcasona no dejaba pasar la menor oportunidad de recaudar dinero.Y esto sé lo había inculcado bien a todos los
que con el trabajaban.Eran 3 chiquillos (2 varones y una hembra),cuyas edades oscilaban entre los 11 y los 12 años.Habían estado postulando a la salida de la iglesía.Y la gente:ja,ja,ja,ja;¿té acuerdas?;los acogían unos con gracia y otros (los menos),procuraban evitarlos.Pero ellos sé pegaban y sé pegaban (eran francamente duros).Pues sabían que sé trataba de una causa justa
como quizá no hubiera otra.Pedían con ardor en unas huchas blancas con la imagen de San Miguel.Este,estaba de frente con la cabeza ladeada,el cabello castaño lé caía hasta la cintura
y llevaba ademas una túnica:larga,blanca,inmaculada,la cual nos dejaba ver tanto el acero de su espada,como sus botas,casi de hierro.En la parte central,