domingo, 23 de mayo de 2010

CUANDO DESPIERTES MAÑANA ( 31.-).-

-a-de-lan-te po-pu-la-res.
-Ahhhh,pues no sabía nada de verdad.Les felicito.Mé parece que hacen una labor fantástica.(era un hombre risueño y como podeis ver simpatiquísimo).
La fiesta transcurrió plácidamente y al igual que el día poquito a poquito fué llegando a sú fín.
Nadie supo nunca porqué en un momento determinado Alexandra fué hasta el camión y de allí
extrajo su guitarra enfundada en su sempiterno estuche blanco.Despues sé sentó en el tocón de
un viejo arbolote,cerca de Venancio.El cual por supuesto estuvo encantado de estar a su lado.
No hubo terminado de afinar el instrumento cuando Anita y el sr.Chacot sabedores de sú estado de ánimo y siempre adorables recojieron asimismo el profe su viejo violín y Anita sú acordeón
y pronto junto a Ruiz de Carcasona sé encaminaron hacía ella.
-¡Mira Alexandra!-¿Hacemos un poco de música?-Preguntó Anita sin poder contener la emoción.
Por supuesto muy pronto todos los habitantes de la aldea sé apuntaron (les parecía una idea en
realidad magnífica).Y rapidamente trajeron sus bongos,disponiéndose alrededor de los cooperantes.Al principio hubo un pequeño lio y yo diría que entrañable intercambio de pareceres
sobre las canciones a entonar.Pero rápidamente sé resolvió que antes que ninguna otra sé
interpretara:"volver,volver siempre a Auland",Canción romántica allí donde las hubiere.
Anita ya preparada con su acordeón indicó con su dedo índice:
-Cuando quiera por favor profesor-Y este dando:uno,dos,tres,pisotoncitos en el suelo con sus
botitas entonó en un primer momento así:

Volver,volver siempre a Aulaaaand
Cuando así lo dicte el corazón
Pues allí en la chocita mé aguardaaa....
Mi único y querido amor.

Despues sé dirigió hacía Alexandra y esta haciendo un gesto con el pecho como afirmando que
había recepcionado bien la canción y que esta le placia sobremanera,dió entonces un rápido vistazo alrededor y elevando la manita con la palma hacía arriba exclamo:
¡Vamos todos!!.

Volver,volver siempre a Auland,
Cuando así lo dicte el corazón.
Pues allí en mi chocita mé aguardaaaa
Mi único y querido amor.

Al finalizar estallaron los aplausos,los abrazos,los apretones sinceros de manos y todos sentimos
reconfortados el corazón.
-¡Pero...!;¡Cuantos cantantes y que pocos bailarines!-Exclamó una voz que sé acercaba y que
no podía pertenecer sino al fabuloso Eduardo,el cual contrabalanceándose y marcando unos
pasos ágiles,elegantes y gigantescos sé dirigía hacía Alexandra sin remedio (pues lé gustaba
físicamente una barbaridad).Ya a sú altura,la preguntó con una voz sensual mientras movía
el cuerpo arrobadamente:
-¿quisiera concederme este baile señorita?-Ella entonces no pudo sino reprimir una expresión
de asombro.(sé echaron los 2 a reir).Y entonces respondió:
No sé,estoy un poco triste.-
-¡que vaaaaa!.-respondió el alegremente y ayudado por el gran Orozco (su guardaespaldas
personal) y por Karen (una de las chicas del coro).La izaron con prontitud.Tomándola con
desparpajo entre los brazos y disponiéndose entonces todos a bailar.De repente,proveniente
del cielo sé escuchó un ruido atronador preludio seguro de tormenta.Al Rey Negut lé cayó una
gotita de agua en la mano.
-No os lo vais a creer-dijo mirando hacía el cielo con la manita a modo de capote,pero creo que
mé ha caido una gotita.
-¡A ver!;¡A ver!-dijeron todos al unisono mirando primero la manita del Rey y dirijiendo, luego
los ojos hacía el cielo con esperanza.Hasta que por fín rompió a llover,de una manera dulce,fuerte,y apasionada.Sin duda alguna eran grandes momentos,el fín de la sequía,algo
por lo que todos rezábamos,y esperábamops de corazón.Muchos bailaban cerca de sus chocitas
abrían sus boquitas para beber lo mas posible,y otros ponían su somberito hacía arriba solo por
el placer de poderlo llenar y luego echárselo riendo por la cabeza.Eustaquia de Lis fué a abrazarse con fuerza a Nestor Orantes sujetándose las gafitas debido al impulso,y ambos mojados totalmente reían y reían y miraban hacía el cielo sin parar.Pues las lluvias,las lluvias
eran el fin del hambre y de los malos tiempos y quizá ahora la suerte cambiase al menos en un ciclo completo.Venancio Estrada,sentado en el tocón donde antes estuviera Alexandra miraba
al cielo y sin poder dar crédito primero reía y despues lloraba convulsamente;sujetándose
la cabeza con las manitas.Luego el gran Eduardo cogió de la cintura a Alexandra y esta a Ruiz
de Carcasona y así,uno tras otro todos nos fuimos entrelazando alégremente.No tardamos mucho
en sincronizarnos y entonces girando tpodos el cuerpecito a la derecha,desplazando esta misma
pierna,en un baile que recordaba el antíguo de los cabarets,de cualquier manera cantábamos
alocádamente bajo la lluvía.Y así estuvimos un tiempo:la familia Sthepen,la familia Kraus,
el reportero Charles Higgings,la gente elegante de Mlowni,los populares,y los simpáticos
habitantes de Auland.Mientras en el fondo de nuestros corazones dábamos gracias a DIos.
Y alegres y empapados ,lanzando una y otra vez las piernecitas,llorábamos y reíamos sin
parar.