Por recorrer...el día en que murió la noticia produjo una infinita tristeza en las almas de los viajeros,de los aventureros,de sús seguidores,de los hombres de acción,y de todas aquellas personas de bien.Porque había muerto un hombre insobornable.En cualquier parte de África,el
aire y el cielo sé llenaron de plegarias,siguiendo la tradición sú corazón lé fué arrancado para
que permaneciera siempre en aquella tierra.Sú único hijo Robert,murió en la guerra de secesión
una fría mañana de Marzo luchando con los del norte.
Gunter Nerende anduvo hasta la cocina para calentarse sú tacita cuando...¡no puede ser!.O ¿así era?.Pues tres grandes camiones de transporte sé habían apostado no lejos de ahí y aunque de momento no veía nada estaba seguro de que aquello era una trampa urdida por Ruiz de Carcasona.Guiñó los ojos en la semioscuridad,pues eran aquellos instantes del amanecer en los que según el profeta nadie podía distinguir la hebra negra dela blanca.De repente un disparo
pasó rozándole ,destrozando la cristalería y dando por consiguiente la alarma.Pronto,muy pronto los cuatro hombres de Gunter sé rehicieron y respondieron al fuego con sús fusiles M 16.
Al punto sé vió que eran buenos tiradores pues disparaban con mucha precisión y eficacia.Pero
Ruiz de Carcasona lo sabía todo,sús informadores iban de gitega a Kayes e incluso dicen que sé
extendían mas allá de los grandes lagos.Sabía con exactitud cuantos esclavistas había en la casa,
de que armas disponían,y cuantos niñitos les restaban por vender.Alexandra (para quien era sú bautismo de fuego),portaba un buen rifle.Otro M 16.Y el viento suave del amanecer alborotaba
un tanto sús cabellos recogidos en una cintita amarilla.LLevaba ademas una camiseta negra sín
mangas.Pronto estuvieron en sús posiciones.Ruiz de Carcasona la sonrió ;transmitiéndola una
infinita confianza.Pues ella al igual que el detestaba con toda la fuerza de sú ser la esclavitud.
Como en todas las acciones de batalla contaba con la colaboración de sús tres inseparables
Massai.Fieros luchadores,los cuales en cualquier momento hubieran dado sú vida por el.Ademas
allí estaba por supuesto el Doctor Chacot,adorable,siempre adorable,Anita la Luz y Juancho Pelaez.De nuevo empezó el intercambio de disparos y entonces Ruiz de Carcasona abandonando
sú posición y disparando una ráfaga certera sé acercó a un costado de la casa.Los demas avanzaron casi al unisono,pues ninguno sé hubiera perdonado el quedarse atras.Ya cerca de la casa,y al refugio de un gran arbol,el antiesclavista descubrió una ventana con los cristales
intactos,casi a ras de suelo,por lo que en un momento determinado acercándose destrozó los
cristales con el cañón de sú fusil.Enseguida un hombre de los de ellos acudió a cubrir la posición.
Pero Carcasona de una ráfaga mortal lé alojó dos balazos en el cerebro y sú alma no volvió
a ver la luz.Despues de un salto agil entró en la casa (Dios como peleaba...).Tenía un corte a la altura de la ceja que lé sangraba un tanto,y entonces Alexandra pensó que nunca lo había visto
así:terrible y hermoso como Aquiles aquel día enfurecido en la playa.Invencible,transtornado,
ensangrentado,con el escudo en la diestra como única arma.Desafiando a los Dioses,mientras el agua lé llegaba a los tobillos.Pero Alexandra,Alexandra tambien creía en un mundo mejor.Alexandra que odiaba contoda sú almala pobreza.Alexandra,valiente Alexandra.Alexandra
corazón de Livingstone.Entonces sintió que debía avanzar e implorando a Dios dijo:Dios mio
quiéreme,quiereme siempre.Y abandonando sú posición apuntó y tiró dos veces,iniciando luego una carrera hacía la casa.Cuando Gunter Nerende supo que era Carcasona quien había entrado
entonces fué consciente de que sú vida no valía nada.Por eso,en un último intento por salvarse
hizo salir a los niñitos en filita,permaneciendo el en cunclillitas detras.Entonces con sú revolver
en mano exclamó:
-¡Tirad!;¡Tirad aquí!;¡Tirad aquí y a mas de uno lo mato!.¡lo juro!.Pero Juancho,Juancho Benitez
que con sú fusil de mira telescópica lo tenía a tiro desde hacía un rato hizo al fín un primero y
único disparo el cual infringió a sú enemigo una herida mortal.Pronto los tres traficantes que quedaban en el interior intentaron escapar,pero de igual modo fueron abatidos.Y en unos
instantes las