diante al escucharla-mé alegro tantísimo de verte-balbuceó,mientras la estampaba 2 besitos
cariñosos.No tardaron en hacerse las presentaciones de rigor:
-Padre:el negus Negut,Bernardo Mas y Wagner el pequeñín.
-¡Encantado chicos!.
-¡Es un honor padre!-contestaron los tres a la vez.Y tras las formalidades todos sé encaminaron
a charlar a sú despacho.Una vez entraron en la casona,pronto sé dieron cuente de lo que principalmente allí había eran mujeres.Mujeres bonitas,desválidas y de ojitos tristes.Y todas o casi todas con niñitos a sú cargo.
-¡Señoras!,¡señoras!;¡señoritas!-saludaban inclinando a un lado y a otro cortesmente la cabecita el Rey Negut y Bernardo.Este último apretando sú bonita chistera contra el corazón.Las chicas les devolvian la sonrisa al verles de un modo cortes.No obstante casi todas ellas reflejaban
en sú semblante la incertidumbre y la preocupación por el mañana.Una vez recorrieron la casita
de un extremo a otro,doblaron hacía la única de las alas habitable.(la otra sé encontraba en obras).Y allí lés invitó a pasar a sú despacho.
-Caballeros,por favor,Alexandra...-dijo abriéndoles gentilmente la puerta y sonriéndoles
ámpliamente.Por algún motivo que sé escapa todos notaron inmediatamente que aquel era un despacho cálido y humano donde jamas sé