rechazaba a nadie,y donde siempre existía un minuto para cualquiera.
-Gracias padre.-contestó Alexandra.
-¡Oh!;gracias padre-dijeron los 2 hombres casi simultaneamente.
Una vez sentados la conversación giró en un principio sobre este o aquel asunto totalmente
intranscendente,pues desde el primer momento lograron crear entre todos un ambiente distendido,de camaraderia,conmovedor.No obstante la residencia estaba abarrotada,(todos
lo sabían),y ellos habrían de pasar a Kstone;nombre con el que sé conocía al antiguo cuartel de defensa,un edificio grande,deshabitado,romántico y semiderruido.En un momento determinado
y en medio del cruce alborotado de conversaciones (pues tal era ya la confianza que sé había creado).La mirada del padre sé cruzó con el único ojito de Wagner.Y el pequeño despues de guiñar involuntariamente la vista lé sonrió con sinceridad.Despues en un gesto que repetía siempre que estaba nervioso,sé quitó con cuidadito las gafas limpiándose concienzudamente
los cristales con la camisa.Luego escrutó con interes todos aquellos volúmenes de la biblioteca.
-Humm...este chiquillo es un "despejao"-pensó el padre.
-Tú muchachito-lé interpeló sonriéndole-tienes cara de ser un chico listo.Pero dime:¿Tienes algunos estudios?
-Yo...si,señor.-
-¡Es muy aplicado padre!-intervinoBernardo por sorpresa.Lé gusta leer y escribir,tiene buena
ortografia,y no carece de talento para los números;de verdad que aprende enseguida todo lo que lé enseña la srta.Eustaquia.
-Ya veo ya...-dijo el padre rascándose la barbillita.
-Bueno;el caso es que como podeis ver,va a ser imposible que os quedeis aquí.Tendré que mandaros a Kstone;pero no todo van a ser malas noticias;el pequeño si quiere puede quedarse.
Yo mé encargaré de que vaya al colegio...estaremos un poco estrechitos pero...
-¡Oh!;gracias;gracias padre-exclamó Bernardo incorporándose con los ojos humedecidos.Pues
para el eso era mucho más de lo que podía esperar.-no sabe cuanto sé ló agradezco-dijo
dándole la manita efusivamente y arreglándosde un tanto el alzacuellos;(de forma diríamos
que pelota).Mientras el padre trataba de apartarle las manos sín mirarle.Pues ahora sé
empeñaba en quitarle de enmedio una imaginaria motita de polvo.para el era tanto la vida de sú hijito....
El padre pateras era propietario de un Dyane-6 color crema,el cual no sé por qué lé pegaba todo.
Llevaba como era preceptivo en ellos un cambio de marchas antiguo y romántico,allí junto
al volante.Y aunque en un principio pudiera dar la sensación de fragilidad era en realidad un
coche excelente.
-¡Subid!;¡subid!;¡que hay sitio para todos!-exclamó dirijiéndoles una sonrisa que lés levantó el
corazón.Condujeron a traves de innumerables calles y callecitas y luego ya anocheciendo
salieron al extraradio.Pronto en una zona descuidada de la ciudad descubrieron el edificio.
Este era grande y orgulloso,como si aún reivindicase un pasado magnífico y En sú interior sé
ocultaban aquellos muchachos que en pos de la fortuna aguardaban allí mejores días.
A esas horas jugaban una última partidita de poker y otros roncaban hacía ya rato en sús
saquitos de dormir.(Eran unos días largos y trabajados).Nada más descander del coche y ver
el grupito acercarse,uno de los muchachos dió la voz diciendo:
-¡Viene el padre Pateras!;¡viene el padre pateras!;y entonces todos salieron a recibirles
dándole la manita por turnos o palmeándole la espalda con cariño;pues ya no sabían como agradecerles la cantidad ingente de provisiones que lés sumistraba (casi todas donaciones de
la parroquia).Así como un sinfín de atenciones que tenía para con ellos.
-¡Muchachos!;¡Muchachos!.-intervino levantando ,los bracitos y haciéndose oir.
-¡Quiero presentaros a 2 nuevos amigos:el negus negut y Bernardo el cronista.No olvideis
tratarles sienpre con camaraderia (algunos entrechocaron las manitas,"palmeos",y signos de
compañerismo).
Y así estuvieron un rato departiendo hasta que siéndoles asignado un espacio y siendo
provistos de colchones y mantas,sé dispusieron a pasar la primera noche.