De Mlowni.(nuevos movimientos de aproximación al transistor).
-Oh;gente elegante de Mlowni.
(silencio).
-Quería decir que hé encontrado aquí en Norborth,un trabajo de mecánico y que estoy de verdad
contento.
-(¡Caramba Hipólito de mecánico!)-Pensó Bernardo con un suspirito de expectación-
-¿y cual es esa canción que querías dedicarnos?.
-"Amigos para siempre"
-Caramba Hipólito,¡que canción tán bonita!,con una gran parte silbada.¡que emocionante!.
Estaremos encantados de atender tú petición.Así es que ahora-prosiguió Nuria-¡Silben todos muchachos!¡silben desde sús hogares!,silben desde sús puestos de trabajo,silben desde sús casitas,silben todo reivindicando la fuerza de nuestras naciones:
-¡Vamos todos!.Y en esto escucharon ya los primeros acordes,con el estribillo que tambien
conocían todos:
Cuando salí de mí pueblecitooo
Tralará,tralará,tralará,trala.-Para luego más tarde llenarse el bar de silbiditos
al principio fueron unos silbiditos alegres,despreocupados,pero más tarde el ritmo y la intensidad
fueron creciendo y creciendo;y ¡Dios mio!...¡que emoción!;A traves de la radio sé escuchaba cantar a Hipólito,y a la misma Nuria,Silbaba Bernardo,Silbaba Tobias,Silbaba el Rey Negut,
silbábamos todos con intensidad moviendo las cabecitas,pero luego,cuando ví a Ortensio Fuerte
(encargado);aquel hombre tan curtido silbando tambien,en un momento en el que sín apartar
la vista de mí,elevó un poquito las cejitas ladeando rítmicamente y con desparpajo la cabeza;
Entonces una emoción indescriptible embargó mi alma,y en ese momento comprendí que todo
aquello no era sino la epopeya de un pueblo por sú supervivencia.Entrando en mí corazón unas
ganas terribles de llorar.Llorar de miedo,de rabia,de dolor,de fustración,mientras ahí como podía seguía con mis silbiditos,llevando cada vez más fuerte los acordes de la música de mi patria.
33.
Fué sín duda uno de los amaneceres más crueles que el Rey de Auland experimentaría jamas.
El día era frio y la niebla sé había enseñoreado de Kstone.Cuando abrió los ojos lo hizo de una manera rápida,alterado,asustado,sín saber porqué.Como si algo muy en el fondo de sú corazón
lé advirtiese del peligro què pronto todos iban a correr,Salió del saquito de dormir y por un momento contempló el fuego que había ardido toda la noche.Despues,sé asomó solo un instante
por el hueco de la ventana y entonces lé dió un vuelco el corazón.Pues aquí y allá,rondando el edificio y en cualquier lugar que uno mirase,sé distinguian uniformes.Guardias y más guardias.
Todos prestos a intervenir con sús armas reglamentarias.Entonces algo en el corazón del Negus
lé dijo que esta sería la última y que ahora no habría piedad.En unos instantes sé formó un pequeño grupito contemplando la escena por la ventana.Grupito que