domingo, 10 de abril de 2011

CUANDO DESPIERETES MAÑANA (80.)

casi imperceptiblemente,el cual al comprobar como Eger lé prestaba atención no dudó en subirle el volumen. -¡...y ya están saliendo en Australia!-fué lo primero que pudo escucharse.El corresponsal era un hombre calvito,de finos bigotitos rubios,gafitas tambien pequeñas,chaqueta verde y pajarita granate.Y así con actitud emocionante y con la gran manifestación transcurriendo a sús espaldas decía: -Parece sín duda que esta puede ser una manifestación demoledora,de las grandes manifestaciones del mundo.-¡Oh;si!¡Desde luego tardará mucho en olvidarse!.Las demandas són breves pero concisas:y al decir esto empezó a contar con los deditos.Uno:No al hambre en el mundo.Dos:No a la pobreza.Tres:medicamentos para todos.Pero Eger,Eger wasginhton dejó irremediablemente de prestarle atención,pues aquella tenía que ser sín duda la noche de Alexandra.Alexandra,Alex,mi amor.Casi 2 años sín verla y sús ojos aún sé humedecían con el simple recuerdo de sú rostro.Por fín salió Azucena del servicio y el propietario no pudo sino reflejar en sú semblante un gesto admirativo.(no cabía duda de que seguía siendo una mujer magnífica).Entretanto el financiero sé dispuso a pagar.Lé extendió uno de los grandes. (¡Dios como podía transmitir esa seguridad!).Y al recoger el cambio dejó una generosa propina en el platito.Despues abrió la puerta (cediendo el paso a sú mujer con galantería) y haciéndole un gesto simpático a Matias sé despidió.La fiesta anual de la cruz roja (organizada siempre por motivos altruistas);regresaba como cada año a la cita,pues en los últimos 50 no había fallado jamas.A ella asistía todo aquel que tenía algo que decir,todo aquel que gozaba de talento,de tribuna.Gente por supuesto del mundo de las finanzasl,del poder,de la cultura,así como cualquier otro ámbito de relevancia.Si;todos ellos sabían que hoy tenían que estar ahí. Cuando Azucena y Eger hicieron sú aparición (llegaron los últimos),la gran alfombra roja parecía ya casi desierta de figuras relevantes.Eger no había deseado nunca ser un personaje público,y solo lo era en la medida en que estaba casado con Azucena Valdemoro.Hija única de Beltrán Valdemoro;el todopoderoso hombre del fondo monetario internacional,y por supuesto uno de los hombres más influyentes y temidos de la tierra.Por eso siguió andando con paso elegante,tranquilo,mientras sú esposa,por otra parte ya habituada sé deshacía en sonrisas con los medios (Ah;...la vida en rosa...).Ya casi a la puerta un reportero joven y audaz (perteneciante a un conocido periódico financiero) al reconocer a Eger sé dirigió hacía el pidiéndole: -Sr.Washimgton;¡por favor!;¡solo una!-y este levantando el dedito y sonriendo reiteró: -¡una!;parándose un segundito con la mejor sonrisa. -¡Que disfrute Sr.Washington!-lé dijo mientras sé retiraba.(seguramente sería uno de esos muchos estudiantes de los primeros cursos de económicas).En el interior todo era un alarde de imaginación,sensibilidad,y buen gusto.La orquesta (todo hay que decirlo,muy profesional),tenía bien elegidos los temas.Románticos y pegadizos,y sú cantante estrella: Berti Sebastian con sú pelo oscuro y engominado y sú chaquetita blanca sé balanceaba constantemente ante el micrófono,haciéndonos pasar a todos unos momentos formidables.Pronto,algunas damas y caballeros sé aproximaban a la espectacular pista de baile mientras por otro lado sé formaban los primeros corrillos que charlaban alegre y desenfadadamente.Y no dudeis que uno de los círculos donde la gente parecía pasarselo mejor era indefectiblemente aquel donde siempre sé encontraba Eger Washington.Si bien ( y esto era un secreto).En más de una ocasión levantaba la cabecita,buscando algo importante... buscando...¡buscándola...!.Casi en el otro extremo de la amplísima sala los compañeros de la liga popular tambien sé deshacían en sonrisas.Por sú parte Alexandra comprobaba,no sín una punzada de dolor como la presencia de Ruiz de Carcasona no pasaba inadvertida para mas de una señora.Si bien Anita la luz,luciendo un magnífico vestido de Heradio,estaba allí para "espantar"a cualquiera.En un momento determinado-pues ninguna noche es eterna-las bebidas desaparecieron de los vasos,y Alex sé ofreció a ir en busca de más.Así;tras andar un ratito entre la gente divisó un pequeño mostrador instalado ex-profeso para hoy.Al detenerse escuchó a sús espaldas el estruendo de numerosas voces;(gente la cual de verdad sé lo estaba pasando bien).Sé trataba por supuesto de Eger Washington,y el