sábado, 16 de abril de 2011
Hablamé del Misisipi (32.).-
Sé despertaron y aunque notó sús ojos húmedos por primera vez en mucho tiempo no sé dijeron nada,apenas sé rozaron,no tuvieron secretos íntimos.Inmediatamente despues el Sr.Horn sé incorporó del lecho:alto,majestuoso,apuesto;si bien de algún modo hubo de sentir la suave cadencia de la cadenita toda vez que la rozó.Entonces sé asomó a los grandes ventanales y así lamentó;lamentó profundamente no escuchar las voces de los chiquillos en el patio;entonces encendió un suave cigarrillo puro de modo y manera que ahora tan solo sé escuchaba el incesante Tic-Tac del reloj. Fué en este trance cuando decidieron desayunar y tras ello-esta vez si-sé amaron;sé amaron apasionadamente si bien en esta ocasión y al observar ella sú rostro por el espejo sintió que sús arremetidas eran más dulces,terribles,aguerridas..mientras una lágrima sé deslizaba por sú rostro como si en efecto hubiera de ser la última vez...por fín yació exhausto sobre ella y toda vez que la apartó los cabellos la besó. -Bueno...ya está...ya eres libre...-exclamó haciéndose a un lado. (silencio).No supó que responder. -Este mundo...este mundo sé acaba...-dijo-la guerra...la guerra está perdida pero yo no sé si sabría iniciar otra vida sín tí.Entonces volvieron a mirarse directamente a los ojos.¿sé besaron?. Si;sé besaron con pasión.