Y es que a pesar de ser un hombre frugal,lo cierto es que el Sr.Lincoln amaba apasionadamente
el teatro.Pues no en vano el teatro era la vida,y el arte y el drama,y el talento...y de algún modo
la inmortalidad...
-Sr.Presidente encantados de tenerle con nosotros una noche más...-exclamó Tobias no sín un
deje de admiración.
-Espero que la obra sea de sú agrado-lés indicó toda vez que hacía el amago de retirarles los
asientos.Miró entonces como de costumbre al patio de butacas;de tal suerte que lé plugó verle
repleto,"jovial",en aquellos los primeros días sujerentes...días plenos de encanto de la joven
América.Asimismo sé consideraba fabuloso "el gallinero" y dentro del mismo la ámplia zona
conocida como "The bull";toda vez que en la misma sé daban cita tantísimos actores y actrices
semiprofesionales;los cuales soñaban con traducir a la realidad el mundo "imposible" de sús sueños...Muy próximos a ellos sé encontraba la pareja de detectives Pinkerton (Sonia Stuard
y Sven Pinkerton);los cuales ademas de amantes sé constituian en pareja profesional.
-Ha venido entonces...-exclamó Sonia sujetando los anteojos...
-Así es...-observó Sven toda vez que evocaba la dulzura con la cual sú compañera sé recostaba
hacía atras con la seguridad-ya entonces-de encontrar el Dilx-Tobilló.
-Sr.Lincoln...
-¿Si?-observó este ladeando momentaneamente la cabeza.
-Quisiera indicarle que los detectives están en la sala.
-OH.
-Quizas sería mejor redoblar la seguridad.
-¿la seguridad?.Ah;mi buen Junispero.No dudes que serán unos días inmortales para América...