I.-Quiero con ello decir-y no quisiera desviarme del cine-como logramos un efecto muy bello,placentero en el cerebro del espectador,en el gran público toda vez que presentamos en su magnificiencía una profesión,una profesión agradable expuesta de un modo muy honesto,de manera limpida.-
II.-Aún serán mejores los momentos si de ella deviene un gran diálogo.Muy inteligente e incluso pudiera ahora plantearse aquel instante sublime de la genialidad,la genialidad en tanto en cuanto aquello que excede de lo corriente y genialidad como anhelo y espera de la especie en ese irrefutable "ir a mas...".
III.-De este modo el protagonista,y toda vez que es un ejecutivo exquisito en lo suyo-y lo suyo es ser un cazatalentos-no contento con su nivel de vida es así que consiente en llevar una doble existencia en su latrocinio de obras de arte.-
IV.-Por supuesto el mercado de las obras de arte,el objeto verdaderamente valioso es de por si escaso,
finito,de tal suerte que el tan solo conseguirá robos,piezas de "poca monta","chicharros",los cuales no le servirán ni para pagarse unos berberechos.En aquella la siempre magnificiencia de los berberechos...