I.-Y así aseveraba entonces el clásico y reclamaba mi atención siendo apenas un chiquillo,como en la tierra no existe arma mas terrible y a nada le teme tanto el poderoso como al hecho de la verdad desnuda.
Pues es entonces como el político curtido no malgasta sus energías,no desconfía de aquel quien sabe que guarda de modo exquisito las formas,de quien mide las palabras hasta el paroxismo,de aquello que le es semejante,sino que a lo que en verdad teme el gobernante es al hecho del hombre sencillo,al hombre limpido de la calle...a esa persona la cual,oye...pasaba por ahí...
II.-Y ello sucede con frecuencia para con los candidatos Sudamericanos:inesperados,fabulosos,genialoides...aquellos los cuales quizás...shhh... quizás esta vez traigan con ellos la libertad a Venezuela...