I.-Mas tarde consentimos en cambiar de emplazamiento y así me confeso que no sabía donde ir,que había decidido abandonar su domicilio (extraño a aquella ciudad),de tal suerte que sopesando la hora y habiendo visto pasar ya penas similares al respecto la ofrecí dormir por una noche en mi domicilio.
II.-De este modo llegamos tarde,asunto que no importó,si bien en aquel entonces yo dormía en una habitación pequeña algo alejada del resto de la vivienda.No se desnudó pues era un hecho como la climatología no se prestaba a ello,si bien si se introdujo entre las sábanas.Y tanto fue así que no queriendo perturbarla me tumbe a su lado pues el suelo era duro como la bota de un cosaco y yo ya había demostrado con holgura mi caballerosidad.-
III.-De esta manera a la mañana siguiente y toda vez escuchó silbar en la cocina...-Tu te acordarás de esto
¿no mi sargento...?-El corazón empezó a latirme pues no sabía como sacarla sin despertar sospechas.