Será siempre difícil aún para el historiador contemporáneo,para el fino observador de la realidad
el hecho de evocar las cosas tal y como sucedieron toda vez por ellos mismos no fueran fruto de la tensión,toda vez por ellos mismos no fueran fruto de la "voragine" de la historia.Pues es así como del mismo modo que el dolor nos previene contra el uso de las armas,así la tensión será un coadyugante
excelso en cuanto al recuerdo.De esta manera ya están para siempre en nuestro imaginario colectivo
los días en un principio de vino y rosas y posteriormente tan terribles de la salida a bolsa de Bankia.