Se sentaron la una junto a la otra: trémulas,por lo demás disfrutando del jacuzzi,con sendas copas de vino entre las manos,y aún mas pues tanto Hilda como Condolezza,ora si...ora no...se permitían el lujo de hacerse acreedoras a unas fresitas.
- Supongo que sabrás - comenzó Condolezza - que debemos hablar.
- Oh,por supuesto querida,pero por favor no entres en una de tus crisis existenciales.
- ¡ La señorita ! - interrumpió Milkie.
- Ah;milkie querida.¡ únete a nosotras !- inquirió Hilda con sensualidad.
- Está en camino el Señor.Padington
- ¡ Padington aquí ! - exclamó Condolezza alarmada
- Con su permiso: Quiere que lo pase a la piscina.
-Oh,no se me había ocurrido. ¿ porqué no ?.