Amanecía toda vez Annette Fave asía con dulzura,con mimo la cintura de Celine Marso sintiendo el roce de su espalda.
- No podemos huir eternamente - exclamó Annette.
- Y además nuestras reservas en bitcoins son muy limitadas.
- Si...no debemos aflorar dinero...
- ¡ Si lo tuviéramos...!.- Entonces Celine Marso se giró buscando los labios de su amada ( sonrieron ).
- Te diré que al pasar he visto un lugar muy coqueto para un restaurante...
( Suspiró ).
( Suspiraron las dos ).