lunes, 9 de marzo de 2020

Asalto a la Corona 4.

El tren avanzaba lenta, muy lentamente y aún no contento con ello pareciera que cada nuevo metro fuera el último que hubiera de recorrer en la vida. ¿ el sonido?. El sonido quería morir siendo imperfecto y ahora si uno quisiera descifrarlo bien podía escuchar como los viejos hierros decían :Ex-tre-ma-du-ra.
-¡ Billetes, por favor billetes! - Inquiria un revisor con acento Asturiano... - Billetes chavea... - Dijo mirando a Juan Carlos
- Tome usted - respondio - y tengo ademas una tarjeta de mi papa.
- Oh, una tarjeta de visita....¡ Fiuuuu! - silbo. - y con la coronita - ruego tengan a bien velar por la seguridad del pequeño... - murmuró tocandose la gorrita.
- No te preocupes hijo la compañía ferroviaria garantiza la seguridad en el trayecto.