¡ Que fabuloso corazón exhibían siempre compitiendo los alevines de la deportiva de Cebreros!. Y es que el equipo trasladaba la misma herida que todos los combinados de Ávila. Sin embargo aquella tarde bien podía considerarse trascendental pues no en vano iba a debutar Adolfito. Adolfito el hijo del propietario de la ferretería del pueblo, Adolfito por siempre pecho lobo y Adolfito con el tiempo corazon del ataque de Cebreros.
- Oh :jo, jo, jo, jo... ¿ Que va a ser D. Leonardo? - Pregunto el padre en la tienda, toda vez en este momento de la historia hubiéramos de narrar como Adolfo padre, era ante todo alegría y buen ser y bohonomia y esplendor.