lunes, 16 de marzo de 2020

Ataque a la Corona 21.

Ahora bien ;en aquellos días la dicha no era nunca completa para Adolfo sin Agustín. Agustín que era luz, que era valiente y Agustín que fue siempre leal. Así y una hora antes del estreno y tal y como habían convenido ¡ Mic!, ¡ Mic!.. Se escucho el claxon del 1.500 del político fabuloso 
¡ Papa, Papa!, ¡ es pelopincho!.Esta abajo 
- Adolfito hijo ¿ no te hemos dicho ya que no llames así a tito Agustín?. 
- Pero si lo dice Papa..
- Te callas. - exclamó Amparo. Al tiempo que - Ding, Dong, Ding - tocaban el timbre.
- ¡ Hombre, hombre, hombre...! - Dijo Adolfo sonriendo y abriendo mucho los brazos con objeto de abrazarle.
- Presidente, que te lo tenías muy callado. Amparo ¿ Que?. Presidente de Radio televisión Española ni más ni menos. Pero ¡ vamos!, ¡ vamos a tomar un vinito!. (le guiño un ojo al presidente).