martes, 13 de octubre de 2020

Análisis del movimiento de extrema derecha Europeo.

1. Con frecuencia recordamos de los días del cole..." y mi infancia es un patio de Sevilla...",aquellas disertaciones del profesor,las cuales solo de modo colateral tenían que ver con la matería.Así me vienen ahora a las mientes otros momentos ha quizás 45 años atrás,en los cuales el profesor de Sociales nos explicaba como en la federación Helvética de entonces una persona corriente advirtiendo que el kioskero no se encontraba en su sitio,era incapaz de irse sin pagar la prensa.Aquello provocaba la risa de los escolares,pues el lector no era sino"tonto de remate",y ello lo recuerdo con cariño toda vez he depositado en el mostrador unas monedas ya que no encuentro a Lorenzo ( mi quioskero habitual ). 2. Ha sido capaz de saber el intelectual desde siempre,como a lo largo de la historia el poderoso no ha podido conciliar el sueño,duerme mal ... se despierta pronto y grita entre sueños...bien pudiera ser el dictamen del galeno en cualquier edad del mundo.Sin embargo algo ha cambiado,y ha cambiado para peor,fuera la pérdida del sentimiento de probidad,la vocación por la vida pública que sentía el político.Pensamos entonces como en la pequeña Suiza,aquellos maravillosos Helvetios que contemplamos admirados en "la guerra de las galias " ,tan solo precisan de 156 políticos profesionales,y entonces el Español,el hombre del sur,las personas del mediterraneo pronto sabemos donde se encuentra nuestra meta,nuestra alma y nuestro vector.Si;la conferación de ideas del sur,aún el mundo Español,debiera ahondar de modo decisivo en esta idea,y es verdad que debiera hacerlo antes de que no se puedan pagar las pensiones. 3. Lo importante pues es señalar una cantidad,fueran 156 0 215 los políticos profesionales necesarios,pero en cualquier caso tomar otra vez como referencia la actitud de la pequeña Suiza...y así aquella España de la transición cuyos escolares miraban a la confederación Helvética y así aquella España de Silvela el cual confesaba a Maura que su pecado era haber gobernado sin cualidades.