Ese sabor alegre, triste, azul, e incluso ocre, que poseen las reuniones de viejos amigos, esas reuniones de viejos amigos las cuales tan magistralmente glosara Woody Allen y Woody Allen ahora cuando todo occidente reclama para si Manhattan, cuando esa pequeña Islita parece haberse convertido en el último bastión de occidente.
- ¿ Que ha pasado entonces con tu vida?.
- Verás... deslocalizaron mi empresa hace 2 años , se llevaron la producción a China.
- Pero tu tenías un buen puesto. ¿ no?.
- Efectivamente - asintió el aludido, aferrándose quizá demasiado a su margarita.
( sentí... sentí una decepción enorme...), pues aquel ser otrora luminoso, en el pasado había sido uno de mis mejores amigos.
Años después paseo por las calles, advierto la fuerza del movimiento "back"... ( la industria vuelve a casa... ), Donald es amado y amado por los obreros Americanos. ¿ todavía hay motivos para la esperanza?.