Y así el fontanero muestra a su hermano pequeño con legítimo orgullo toda vez será el primer mienbro de la familia que podrá acceder a estudios superiores en tierra Americana.Aquella América de Oportunidades ,de muelles repletos de mercancías,de ojos despiertos según avanzan por el valle los carromatos ,de pinturas fantásticas y románticas
-América,América....- de tal suerte que su destino es dedicarse a la fontanería en la nueva empresa de construcción familiar ,en ese concepto (antes tan común ),de hermanos y socios en aquel el complejísimo mundo del socio ,en ese papel tan bonito que jugaban los hermanos en las sociedades.Antes en los días que precedieron a "los hijos únicos" o los hijos únicos como una de las maldiciones del presente.-